|
Escrito por Salvador
|
|
Domingo, 05 de Septiembre de 2010 23:43 |
|
EL DESALIENTO
Bassets, en un articulo con título premonitorio –“Me voy antes de sentarme”-, nos dice que hay pocas razones para el optimismo ante la Cumbre sobre Oriente Próximo por la debilidad con llegan los participantes, incluido Obama que ha sido reconvenido por la internacional neocon, xenófoba e islamófoba. El acuerdo final sólo puede producirse en el borde mismo del abismo: sin pesimismo no hay esperanza. |
|
Leer más...
|
|
|
Escrito por Salvador
|
|
Domingo, 29 de Agosto de 2010 23:37 |
|
Hoy es el último lunes de este verano y, sin necesidad de hacer un mínimo balance de estos dos meses vacacionales, es el momento para dejar constancia de cómo han trascurrido y de qué es lo que esperamos para los meses venideros. |
|
Actualizado ( Domingo, 29 de Agosto de 2010 23:41 )
|
|
Leer más...
|
|
Escrito por Salvador
|
|
Miércoles, 25 de Agosto de 2010 11:15 |
|
Me daban miedo tantas ilusiones cómo traías bajo la mirada abrazadora, de ojos bien abiertos a cualquier reclamo, y el genio pronto y exigente. |
|
Leer más...
|
|
|
Escrito por Salvador
|
|
Miércoles, 25 de Agosto de 2010 11:17 |
|
(Voy a intentar, con vuestra ayuda, escribir un poema que describa –si ello es posible- nuestras ilusiones y nuestros alientos, nuestros fracasos y huidas, todo lo que merezca ser contado al viento de nuestras utopías. Lo empiezo hoy, 25 de agosto –un día como cualquier otro- y espero que vuestras colaboraciones me las mandéis directamente a
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
que es correo más fiable. Conforme las reciba, uniré sucesivamente las estrofas. Confío en que salga bien)
Empiezo un poema ahora y lo dejaré abierto como pétalos huidos -aromas sempiternos- a la cima del montes.
Dime, vida, de tus alientos. Y la muerte a los vientos.
|
|
Escrito por Salvador
|
|
Lunes, 23 de Agosto de 2010 10:40 |
|
Dicen que la fe mueve montañas y, la verdad, aquel día por lo menos movió más de cien kilos de tejido adiposo estremecido. Lo cierto es que, si no lo veo no lo creo, mejor dicho, si no lo sufro en mis propias carnes, nunca hubiera creído que, en una sobremesa soporífera, fuese capaz de abandonar la plácida siesta para darme unos baños de pies en el mar de la bahía de La Línea. Andando hacia el pantalán con un calor sofocante, fui capaz de seguir con paso cansino hacia la playa, pese a que empezó a caer una lluvia de gruesos goterones. |
|
Leer más...
|
|
|
|
|
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>
|
|
Página 1 de 32 |