RECONOCIMIENTOS Y HOMENAJES
Dias pasados, el 30 de mayo, tuvo lugar en el Ayuntamiento de Gaucín un emotivo acto, de reconocimiento por dos donaciones de cuadros y, fundamentalmente, por el objetivo que tenía de homenajear a los anteriores Alcaldes, Prudencio de Molina, Louis Serrano y Francisco Gómez.

Se inició con la intervención del Sr. Alcalde
Explicó la dinámica del acto y me cedió la palabra, por cuanto había sido invitado para hacer la presentación del mismo, invitación que había aceptado gustosamente por las razones que expuse y que transcribo a continuación:
“Señoras y señores:
He recibido un doble honor en esta tarde de finales de mayo:
Por un lado, la aceptación de mi donación pictórica al
Ayuntamiento, con la colocación del
cuadro “El Castillo de Gaucín” en las nobles paredes de

Nada hay más gratificante para un aprendiz a pintor que ver una muestra de su imaginación colgada en el frontispicio del lugar donde los nativos discuten y resuelven por el bien de su pueblo. Ese Castillo, que mi ilusión ha plasmado en esos trazos que pretenden insinuar nuestras esencias, que permanece en la brumas de los tiempos, mientras –permitidme esta licencia poética-
Los árboles se mecían
sin quejarse
de las revelaciones de
las golondrinas.
Las aguas y sus
fuentes
resbalaban de peña en
musgo
correderas como uñas
de caballo.
El aroma del ambiente
-vaso de almizcle
destapado-
me suspendía en su
seno.
El Castillo me miraba,
compañero de los años,
sobre una ciudad de
soles y lunas.
Y, mientras los
vientos
conducían mensajes de
amor
de las aves y las flores,
ella sonreía tras la
languidez
de sus pestañas.
Pero, volvamos a
quizá el mas representativo de la veintena de artistas residentes en nuestro pueblo, que precisamente en estos días exponen en “Estudios Abiertos en Gaucín” sus trabajos como pintores, escultores, grabadores, fotógrafos y ceramistas, lo que es muestra de la simbiosis entre arte y pueblo.

Por eso decía que, en este contexto, el inmerecido reconocimiento de hoy supone para mí, una enorme satisfacción, al ver unida, salvando las distancias, mi maestría nada menos que a una muestra que es prestigio y ejemplo del arte internacional. Trabajador incansable del espacio, como sin excepción se le reconoce, y a la vez vitalista convencido, Osborn prestigia cualquier lugar que acoja una expresión de su obra.
La honrosa obligación, por otro lado, de poner de relieve
las figuras de los tres Alcaldes de la época democrática, que ya no
permanecen en las tareas políticas -hacer la apología de tres personajes de
nuestro Gaucín-, la acepto gustosamente, desde una triple significación: son
los tres máximos representantes de un Ayuntamiento al que serví como fedatario
en los albores de mi profesión y por el que siento un profundo cariño que,
lógicamente, se hace extensivo a todo aquel que haya prestado su empeño por
engrandecerlo, como ha sido el caso que nos ocupa; asimismo, con los tres me
unen lazos familiares –directos o por afinidad- que hacen mas grato el quehacer
que me ha encomendado
Como ya comprenderán, no es tarea fácil para mí, ser objetivo en la glosa de sus méritos y cualidades, puesto que todos ellos, aparte de lazos de amistad sincera, que se ve reforzada por el paso del tiempo, tienen una amplitud de méritos que acrecienta la dificultad de una breve exposición, cómo aconseja la prudencia en el uso del tiempo, en estos casos.

De todas formas, dejo una vez más constancia de la satisfacción que para mí supone el participar en este acto organizado por el Ayuntamiento, complacencia que se ve reforzada por la personalidad de los homenajeados, de quienes de entrada diré que, al margen de los muchos méritos y actividades que jalonan su currículum –y a los cuales me referiré sintéticamente más adelante-, han sido, sobre todo, personas capaces, entusiastas, generosas y honestas.
Sin más preámbulos, vayamos a
Prudencio de Molina Serrano, había nacido en nuestro pueblo en plena guerra civil, el 11 de enero de 1936, en un contexto traumatizado por la horrorosas consecuencias de la fraticida contienda, aunque –por su natural bondadoso y abierto- estas circunstancias nunca trascendieron de forma negativa en sus relaciones vecinales, lo que se manifestó asimismo durante el periodo en que ejerció de Alcalde.
Los primeros años de su niñez los pasó en Gaucín, la
adolescencia en Ronda donde estudió el bachillerato -Colegio "El Castillo"
de
Prudencio tomó posesión de la Alcaldía en 1970, si bien
había conocido la política municipal unos años antes (en 1967 fue concejal con
Joaquín Nieto Román.), renovándose parcialmente la Corporación en 1971 con la
que diseñó algunos de los proyectos que a la larga resultarían vitales para
Gaucín. En 1974, el equipo de gobierno municipal sufrió algún retoque, y entraron,
entre otros, los aquí presentes
Es así como ha de ponerse de relieve el despegue económico
del Gaucín de aquellos tiempos, del que son muestras las numerosas mejoras
realizadas durante su mandato. Y, a mi juicio y sobre toda otra realización,
como ya he dejado anotado, la apertura y entrada en funcionamiento de la
carretera a Manilva, punto álgido del
desarrollo posterior de Gaucín, logrado gracias a su empeño y al de la
Corporación que presidió, hasta el punto de comprometer sus patrimonios
personales por el buen fin del proyecto emprendido.
Prudencio, en definitiva, fue un hombre generoso, lo que significa capacidad de dar y de darse, entrega a los ideales y a las personas, sin duda una persona
leal.

Luís Serrano Román, nació en Gaucín el 7 de marzo de
1948, hijo de Manuel Serrano González,
que había sido Alcalde de nuestro pueblo en los años 1938 y 1947. Cursó estudios
en Gaucín en
Tuvo el honor de ser el primer Alcalde de la Democracia,
resultando elegido, como cabeza de lista del Partido Socialista Obrero Español,
en las elecciones celebradas el 19 de abril de 1979, de lo que él blasona –y
con razón- por haber ayudado a la restauración de las libertades y de
En la difícil etapa de la transición que le tocó vivir como primer edil, supo compaginar con esfuerzo y solvencia los deseos de cambio, con la serena solución de los problemas que se presentaron en aquella convulsa etapa de nuestra historia.
Durante su mandato, las infraestructuras gaucinenses
alcanzaron importantes cotas, entre las que cabe reseñar la terminación de la
carretera a Manilva, con la construcción del puente sobre el Genal y el
asfaltado de
Fue un político empeñado en potenciar las esencias de
nuestro pueblo, hasta el punto de ser reconocidos sus meritos con la Medalla
“20 años de Democracia”. En este
sentido, debo resaltar algo emblemático de su mandato: la vuelta de
Fue una más de las muestras de su capacidad, entendida como la adición de
tenacidad y talento.

Francisco Gómez Román, nace asimismo en Gaucín, el 9
de septiembre de 1946, y ha ejercido el
Magisterio en Churriana y Gaucín, en donde ha permanecido más de treinta años, y
ha sido director y profesor de "La Academia”, lugar donde se han preparado gran parte
de los alumnos gaucinenses de Bachiller. Cursó estudios universitarios en la
UNED y obtuvo la Licenciatura en Ciencias Exactas, consiguiendo el número uno
en las oposiciones a Profesores de Enseñanzas Medias, renunciando a ocupar
vacante por mantenerse en Gaucín al servicio de
Había formado parte de la Corporación en 1974 durante el
mandato de Prudencio y fue elegido Alcalde en las elecciones de mayo de 1987,
encabezando la lista del Partido Popular. Desde 1983 hasta las elecciones municipales de
Ha sido Vocal de la Comisión de Enseñanza y Deportes de la FAMP.
Durante su largo y fructífero mandato destacan realizaciones,
como las encaminadas a completar la
adecuación de las infraestructuras (pavimentaciones, nuevos accesos y mejora de
los existentes, mejora de la captación
del Peso y nueva conducción desde San Antonio y reposición de tuberías, gestión
municipal de la basura, Parques,
espacios públicos y plantación de árboles en zonas margínales, acondicionamiento
de la carretera a Manilva, renovación total del alumbrado público, reparaciones
en saneamiento, colectores y depuradora y otras), así como una decidida labor
en edificios y servicios, tales como el remozamiento del Mercado, instalaciones
complementarias en el Complejo Deportivo, la modernización del Convento y mejoras
en el Castillo o la adecuación del Cementerio y la rehabilitación preferente de viviendas.
Dio un fuerte impulso en materia turística con la construcción del Restaurante y
Hotel en la Piscina y
Estuvo en permanente contacto con el vecindario, a través de los Boletines de Información Municipal en los años 1991, 1995 y 1999, en los que expuso con minuciosidad la gestión municipal empeñada y solicitó la aportación de sugerencias, lo que habla de su apertura hacia la participación ciudadana.
Y es que, por encima de todo y quizá como esencia que lo
define, yo diría que es un entusiasta en el trabajo, en las relaciones humanas,
en los proyectos colectivos, en suma, un entusiasta vital.
De común tienen, aparte de la curiosa coincidencia de pertenecer a una misma parentela, por consaguinidad o afinidad, el acendrado amor a su pueblo y la disponibilidad al servicio de los demás.
Después de años de retroceso hacia la decadencia, ellos
potenciaron nuestros recursos, con mayor o menor acierto (a veces, incluso con
fallos como en cualquier tarea humana, llena de luces y sombras), pero siempre con la mirada puesta en metas de prosperidad
para nuestro pueblo, sin perjuicio de los obligados solapamientos entre las
obras iniciadas por una Corporación y puestas en ejecución, finalizadas o
mejoradas por
Decía Jorge Luís Borges aquello de que “la costumbre es lo más bello del mundo”. Y la costumbre se forja, esencialmente, en el paisaje de la infancia –la
mejor patria del adulto-. En efecto, el Gaucín natal de nuestros tres amigos ha
fijado sus señas de identidad más personales y profesionales, ello a sabiendas de que la “identidad es origen pero también es destino, es memoria pero también deseo”. Y, en este sentido, no me cabe duda de sus decididas apuestas por Gaucín y por sus vecinos.
Los tres, y cada uno, con su particular visión política de
la realidad gaucinense y los tres, sin renunciar a sus principios, llevaron a
cabo diversas tareas, todas confluentes con el bienestar de
En fin, no he de poner especial énfasis para decirles –porque ustedes estarán
inmediatamente de acuerdo conmigo- que nuestros tres Alcaldes ha sido de aquellas personas que han sabido devolverle a la sociedad una parte importante de lo mucho que ésta nos ha dado. Han gozados de primordiales virtudes, de las que la sociedad actual no anda muy sobrada, como son la lealtad y el sentido de la
amistad.
No sería adecuado terminar esta intervención, sin dejar
constancia de que estos reconocimientos y el homenaje que hoy reciben nuestros
queridos Alcaldes, no hubieran tenido
lugar sin la acertada y pausible iniciativa de

Y, para terminar, permitidme desgranar algunas estrofas de mi poema a Gaucín, que, en esencia, recogen el sentir que nos embarga en estos momentos. Dicen así:
Las grises nubes abrazan
a pesar de nuestras voces
los árboles y las esperanzas
del Gaucín de mis amores.
Quédese
todo tranquilo
en
el valle del Genal
que
yo buscaré la luz
en
las montañas del mar.
Nuevo néctar brota
-aunque de otras tierras venga-
como dije en otra estrofa:
“Sí, bienvenida seas
leve savia nueva:
sin nuevas fachadas
y la esencia mora,
todo lo mantienes,
todo lo renuevas”
Fluye, suave, hacia la mar,
como siempre, mi río Genal.
A pesar de todo,
la esperanza florece
en los pequeños guijarros del camino,
mientras los buitres leonados
planean en el cielo infinito
y una leve golondrina se acerca
a mi corona de espinas.
El sol sigue cada día
besando las montañas
y sin puntualidad aparente
se esconde por el horizonte
blanco, azul, rojizo o malva,
a su capricho.
Y yo sigo temblando
al calor de las caricias....
Amigos, ha sido un placer ejercer de “presentador” de este acto.”
A continuación el Alcalde, después de lamentar la ausencia de la viuda de Prudencio de Molina Serrano, cedió la palabra a Luís Serrano Román quien, en sentidas palabras puso de relieve el significado que su mandato tuvo, en especial por haber sido sufrido las secuelas del ignominioso intento de golpe de estado de 198, que gracias a la colaboración vecinal fue superado. Seguidamente, Francisco Gómez Román, glosó los hitos de las tres legislaturas en que tuvo el honor de presidir nuestro Ayuntamiento, cabiendo hincapié en la colaboración recibida.
Ambos pusieron de relieve que solo habían intentado cumplir con la obligación que les habían conferido los votantes y reconocieron el trabajo y colaboración de funcionarios y vecinos.

Después de las intervenciones, el Sr. Alcalde dio las gracias a los asistentes y se procedió por los interesados a retirar las cortinas que cubrían los distintos cuadros y retratos.



Al acto asistió numeroso público, ya que habían sido convocados los ediles de las Corporaciones que habían formado los equipos de trabajo de los Alcaldes homenajeados, así como sus familiares.


Finalmente, hubo una copa de confraternidad en un bar de la localidad, siendo abonadas las consumiciones por los propios interesados, en un ambiente distendido y amigable.


Creo que de estos actos, que ponen de relieve lo más
positivo de nuestra convivencia, está necesitada nuestra sociedad y no hay más
que motivos de alabanza para la disponibilidad de
Por mi parte, desde luego ya que, como dije en el acto, es para mí un motivo de orgullo el reconocimiento que me hizo el Ayuntamiento al aceptar mi donación y, ahora, al colgar mi cuadro en las paredes del Salón de Actos.